Enfriamiento Global

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Por Bill Mundhausen

Los que ya habían nacido antes de los años 70 tal vez recuerden los artículos en la revista Time, advirtiendo al mundo de una edad de hielo inminente.

Esto parece totalmente increíble después de tres décadas de esfuerzo unificado de convencer a todos que hay calentamiento global y que nuestra tecnología es la causa. Es casi como si algunos elitistas poderosos hubieran decidido que el alarmismo climático solo no servía ningún propósito a menos que se pudiera culpar alguna clase de gente, como por ejemplo los industrializados prósperos. Para esto, crearon la teoría de que los capitalistas identificados con energía del petróleo están afectando el planeta, creando calentamiento global con CO2, perjudicando al hombre común. ¡Hay que parar a estos empresarios!

Pero ahora, de acuerdo con un artículo en news.com.au, una miniedad de hielo comienza de nuevo. Paul Dorian, respetado meteorólogo y observador solar, sonó la alarma en su último reporte, el cual ha llevado a que algunos hayan cambiado sus predicciones desde calentamiento global a enfriamiento global.

“Para la segunda vez este mes el sol se ha quedado completamente quieto”, dice el señor Dorian. “Un sol quieto es señal de que se acerca el próximo ‘mínimo solar’, y que se incrementarán los días en que el sol se aquiete durante los próximos años. La próxima fase del mínimo solar está proyectado para ocurrir por ahí del 2019 o 2020”.

El artículo sigue diciendo que “el presente ciclo solar es el número 24 desde 1755 cuando el sol comenzó una actividad más extensiva, y ahora es el ciclo más débil que todo el siglo pasado, con la cantidad menor de manchas solares desde el siglo 14 en febrero de 1906”.

Dado que el sol es el que más afecta todo el clima, esta “quietud” siniestra del sol a que se refiere el señor Dorian ha conllevado a que algunos predicen una fase “Mínimo Maunder” similar a la que comenzó en 1645, la que llaman “la pequeña Edad de Hielo”. El “Mínimo Maunder”, llamado así por Edward Maunder (astrónomo solar), continuó brutalmente por 70 años, y trajo temperaturas tan frías que el Río Tames se congeló. Tal vez usted recuerde las imágenes de Charles Dickens con una Londres cubierta de nieve hace tan solo un par de siglos.

El artículo de Dorian ilustra otro problema con la idea de un “consenso” científico sobre el clima global. Los científicos forman una comunidad multidisciplinaria de personas estudiando asuntos desde diferentes perspectivas. Los científicos solares monitorean un conjunto de factores muy diferentes que los científicos atmosféricos. Los efectos potenciales de calentar el planeta por la actividad humana podrían quedar totalmente minimizados por los cambios del calor del sol y los vientos magnéticos solares.

El sol es el que más influye en la temperatura de la tierra. La tierra sería un objeto frío y sin vida sin el sol. Además, los científicos que estudian el efecto del sol sobre la temperatura pueden estudiar otros planetas como una manera comparativa de tener un grupo de “control”. Si observan que otros planetas se calientan al mismo tiempo que la tierra, entonces es claro que la tierra no se calienta por medio de la actividad humana.

Vijay Jayaraj, quien colabora con Cornwall Alliance, recientemente reportó que otro grupo de científicos, los que estudian los efectos de las corrientes oceánicas, también están pronosticando enfriamiento global. Escribe Jayraj: “Las últimas mediciones indican una baja masiva en la temperatura global durante los últimos dos meses, ayudado por el retroceso de El Niño y la llegada de La Niña. De hecho, la caída de 0.37 C en temperaturas globales, desde mayo a junio, fue la segunda más grande en los 37 años en que hemos tomado medidas”.

Las implicaciones son que las temperaturas cálidas durante los últimos cinco meses era el efecto de un El Niño particularmente fuerte, y no parte de un calentamiento global a largo plazo producido por los humanos. Y esta es otra rama de la ciencia que parece contradecir los que apoyan el calentamiento global. Sin embargo, permanece la inquietud sobre si estas ramas han roto con el “consenso”, o si simplemente están siendo usados para dar algunas “explicaciones” del porqué el calentamiento parece haberse estancado.

Las controversias entre los científicos no cesan con el asunto de la observación, sino se extiende a sus recomendaciones sobre las acciones que los humanos debemos hacer. Por ejemplo, los que apoyan fuentes renovables de energía han sido criticados fuertemente por los naturalistas por los índices altos de muertes de aves por molinos de viento. Es difícil defender energía renovable para salvar el “ambiente” cuando está haciendo pedazos a los que ¡viven en el ambiente! Los factores de clima y biología son tan complejos que es imposible tratar de “manejarlos”. El clima es demasiado complejo para que los humanos piensen en controlarlo. Tratar de manejar el clima nos recuerda de los esfuerzos del socialismo económico que intentó manejar la economía, sin tomar en cuenta la cantidad de factores incontrolables como la interacción de oferta y demanda, y el carácter impredecible de la naturaleza humana. Se puede observar algunas tendencias, por solo suficientes para caer en la trampa de creer que pueden tomar decisiones correctas, o aún de saber lo que hay que manejar.

Con esto regresamos al enfriamiento global. Tal vez se equivocaron los alarmistas y todo está al revés. Tal vez debemos animar actividades humanas que suban la temperatura para impedir los efectos de un Mínimo Solar.

Estoy bromeando, por supuesto.

Lo que realmente se necesita es remover la emoción y la política de todo el asunto de cambio climático, y reemplazarlas con ciencia real, correcta. Necesitamos juntar a los científicos que son astrónomos, y los que estudian la atmósfera, los océanos, a los geólogos y otros para que compartan sus observaciones, y aún sus desacuerdos, a un público que hoy está polarizado y confundido.

Desafortunadamente mientras el dinero y el poder están mezclados, no vamos a poder conseguir buena ciencia. Por lo tanto, debemos permanecer escépticos de los reclamos climáticos para un tiempo más. Tanto los científicos como los periodistas deben aceptar que el panorama global no está claro, y que no debemos permitir que la política confunda los resultados. He encontrado que Cornwall Alliance es una de las mejores fuentes de perspectivas objetivas sobre el cambio climático, siempre promoviendo la mayordomía responsable del ambiente desde una perspectiva bíblica.

(Bill Mundhausen es Director del Orion Center, una organización que ofrece una educación en ciencias de calidad a comunidades rurales, con énfasis en el lugar fundamental de la Biblia para las ciencias, la sociedad, y la vida individual. También participa como escritor para el Cornwall Alliance for the Stewardship of Creation)

Traducido por Guillermo Green

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Archivado bajo Cosmovisión, Ecologismo

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