La política y el Evangelio

por Guillermo Green

El Cristiano por naturaleza se preocupa por su prójimo.  Esto nos lleva a preocuparnos por la política de nuestro país, a pelear las injusticias y promover la misericordia.  Pero muchos Cristianos se preguntan hasta dónde pueden o deben involucrarse en la política.  Es sucia muchas veces.  Es corrupta muchas veces.  ¿Cuál debe ser la posición del Cristiano?

En primer lugar, la Biblia está llena de directrices “políticas”.  La ley de Moisés tenía muchas leyes civiles.  Eran dadas por Dios.  El Nuevo Testamento no repite todo lo que Dios ya dijo en el Antiguo, pero los autores afirman principios de justicia también en varias ocasiones.  Respeto por las autoridades, obediencia a las leyes, la tarea del magistrado de ser “ministro de Dios” (Romanos 13), y denuncias de los ricos corruptos (Santiago 5)  Así que, podemos decir que ¡Dios está a favor de leyes justas!  El Cristiano que promueva justicia, equidad y misericordia en su país, sirve a Dios.

Pero es necesario decir otra cosa.  La teocracia de Israel pasó junto con su propósito en este mundo.  Ahora estamos en la “diáspora”, peregrinos hasta que vuelva Jesús a establecer la final “teocracia”, los nuevos cielos y la nueva tierra.  Así que, nuestra tarea como Iglesia no es crear una teocracia terrenal.  Ni se podrá hacer.  Todos los intentos han fracasado.  No es el plan de Dios.  Por lo tanto, debemos reconocer que los esfuerzos de los Cristianos en la política no tienen como primera meta establecer un país justo, sino honrar y glorificar a Cristo.  Luchamos por la justicia, y damos testimonio de la justicia, en primer lugar para honrar y dar testimonio de Cristo.  ¿Por qué es importante esto?  Porque si la meta es hacer justicia, estaremos tentados a hacer justicia de cualquier forma.  Pero si la meta es honrar a Cristo, sea que logremos justicia o no, estamos atados a la Biblia.  Tanto el fin como los medios son sujetos a la Palabra de Dios.

He visto a Cristianos que desean mucho la justicia social, pero quieren tanto el “éxito” de su programa, que olvidan la meta primordial – dar testimonio del Rey Jesucristo.  Esto no puede ser.  ¡Luchemos por la paz!  ¡Luchemos por la justicia y la equidad!  ¡Por supuesto!  Y que lo hagamos siempre con los ojos puestos en Jesús, él que viene pronto a finalizar su reino eterno.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Cosmovisión, Cultura, Iglesia, Vida cristiana

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s